¿Cómo puedes negociar tu primer sueldo?

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Cuando comienzas a buscar tu primer trabajo, puede que haya momentos en los que piensas que no va a llegar nunca. Esos mails nos respondidos, esas llamadas con respuestas en las que te dan largas, esos requisitos en los que te piden años de experiencia… Pero tenemos una buena noticia para ti: al final, el primer trabajo siempre llega y lo hace mucho más rápido de lo que piensas.

Así que, como no queremos que esto te pille desprevenido y que puedas jugar todas tus cartas cuando llegue el momento en el que te digan que sí después de una entrevista de trabajo, te vamos a dar unos consejos para negociar tu primer sueldo. Esto es algo muy importante, para que sepas a qué te vas a enfrentar y, sobre todo, que nunca pienses que te han tomado el pelo por ser un novato.

Conoce tu mercado

No todas las profesiones, ni todas las empresas, ni todos los mercados se rigen por las mismas reglas y cifras. Esto es algo que tienes que tener en cuenta, para no pasarte ni quedarte corto. Haz una pequeña labor de investigación, y pregunta a los contactos que tengas sobre las cifras en las que se mueven las empresas para los candidatos de un perfil similar al tuyo y en una profesión de tu sector.

Por supuesto, si la información que consigues recopilar es directamente referente a la empresa con la que vas a negociar, mucho mejor, ya que podrás acercarte más a las cifras reales y negociar con verdadero conocimiento de causa.

Demuestra lo que vales

Sí, ya sabemos que estas ante tu primer trabajo y que es complicado demostrar cuál es tu valía, porque careces de experiencia profesional. Pero esto no quiere decir que no puedas enseñarle a tu entrevistador que eres una persona proactiva y que estás muy interesado en el trabajo.

De nuevo, esto lo conseguirás investigando un poquito sobre cuáles son las funciones más habituales de alguien que desempeña ese puesto de trabajo al que optas y, en el momento de la entrevista, demuestras que conoces tus futuras funciones, que sabes cómo afrontarlas y, con todo esto, que tienes verdadero interés en el puesto y en la empresa. Son puntos muy importantes, y al final sumarán a tu favor y te darán una posición más ventajosa si tienes que negociar tu sueldo.

Muéstrate humilde y respetuoso

Aunque ya hayas llegado a la fase de negociación, esto no quiere decir que el trabajo sea tuyo ni que los reclutadores estén desesperados por contratarte. Por este motivo, tienes que mantenerte cauto y no pensar que tienes la sartén por el mango. Si quieres negociar tu sueldo de la mejor manera, no te fijes unos objetivos demasiado altos y muéstrate flexible a la hora de hablar de las condiciones económicas.

Aunque a todos nos gusta ganar el máximo dinero posible, también hay que saber ceder y valorar cuáles son las otras ventajas que nos puede proporcionar conseguir este trabajo.

No tengas miedo a preguntar

A la hora de hablar del dinero, en las entrevistas de trabajo casi siempre te preguntarán cuánto quieres ganar, o en qué franja te estás moviendo actualmente. Esto te puede poner nervioso, ya que puede que no estés seguro de cómo responder. Y es que, si estás ante tu primer puesto de trabajo, tampoco tendrás demasiada experiencia sobre cómo negociar tu sueldo, y el reclutador sabe que tiene las de ganar.

Por esta razón, lo mejor es responder de manera educada que no habías pensado en una cifra concreta, y preguntar cuál es el sueldo que suelen ganar los empleados de características similares a la tuya en la empresa.

No siempre podrás negociar

Hay ocasiones en las que, directamente, el reclutador te dirá cuál es el sueldo que se ofrece para el puesto al que te estás postulando. Esto tiene sus aspectos positivos, ya que muestra transparencia por parte de la empresa y te evita un proceso en el que tal vez acabarías aceptando algo por debajo de lo que realmente podrías sacar.

Pero también tiene su lado negativo, y es que suelen ser cifras bastante fijas, en las que no hay mucho margen para el regateo. Aunque no te lo digan así, suele significar una cosa como “esto es lo que hay, lo tomas o lo dejas”, y a lo mejor te llevas un chasco si tenías las expectativas muy altas o confiabas en tus dotes de negociación.

El dinero no lo es todo

No vamos a negar que el factor económico es una parte importante de un trabajo y que, si estás ante tu primer empleo, también estarás deseando ganar tu propio dinero. Pero no tengas demasiada prisa. Es el primer trabajo y hay muchas otras cosas de las que te puedes beneficiar además de llenar tu saldo de ceros. De hecho, aunque el sueldo no sea tan alto como te gustaría, puede que te compense aceptar las condiciones si aquí vas a adquirir la experiencia que te ayude a conseguir un trabajo mejor en el futuro. También puede resultar una compañía muy prestigiosa que te abra las puertas de otras o en la que tengas posibilidades de ascender y progresar, tanto en términos económicos como de responsabilidad.

En conclusión, lo que queremos decirte con esto es que no rechaces un trabajo sólo porque el sueldo no te satisfaga plenamente. Si le sacas partido en otros términos, lo puedes tomar como una pequeña inversión a medio plazo que recuperarás más pronto que tarde. El dinero no lo es todo, y menos aún cuando se trata del primer paso en lo que va a ser una exitosa carrera laboral. Ésta es una carrera a largo plazo, por lo que no te preocupes si no corres mucho al principio. Lo importante es llegar a la meta de la mejor manera posible!

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