Cómo rodearte de la gente adecuada para montar tu primera empresa

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Seguro que, como estudiante o como recién licenciado, estás pensando en cuáles van a ser tus primeros pasos en el mundo laboral. Hay muchas opciones, y todas ellas van encaminadas a llevarte al mismo objetivo: tener todo el éxito del mundo y triunfar en el aspecto profesional –y por qué no, económico–.

Lo que vamos a hacer aquí es centrarnos en una de esas opciones: montar tu primera empresa. Sí, sabemos que te puede sonar algo complicado o demasiado aventurado, sobre todo si aún estás terminando tus estudios o apenas tienes experiencia laboral. Pero, en el fondo, no es tan difícil y no deberías asustarte. La clave está en tener las cosas claras y elaborar un plan que sea realista.

Está claro que nadie nace aprendido y que muchos de los que hoy en día son grandes empresarios han tropezado alguna vez en su camino de emprendimiento. Tampoco pasa nada si esto te pasa a ti. Recuerda que no solo triunfan los que no se caen, sino también los que se levantan.

Para minimizar estos riesgos, uno de los factores en los que los gurús del mundo empresarial siempre inciden es el de rodearse de la gente adecuada. De este modo, no solo conseguirás el asesoramiento de gente que ya conoce lo que conlleva el emprendimiento, sino que también puedes contar con su apoyo y colaboración en tu nueva aventura.

Vale, esto parece muy fácil de decir, pero ahora tal vez te estás preguntando cómo hacerlo. Pues aquí tenemos una serie de consejos que te van a servir para rodearte de la gente adecuada y montar tu primera empresa.

Tu red de contactos es tu base principal

Es probable que entre tus compañeros de la universidad o tus profesores haya alguien que te pueda aportar cosas muy interesantes. Entre los primeros, tal vez encuentres a alguien que tenga una visión y unos objetivos similares a los tuyos y si, además de esta compatibilidad, también encajáis en lo personal, no sería de extrañar que pudiera convertirse en tu futuro socio o compañero de aventura emprendedora.

Sobre los profesores, también los habrá de perfiles variopintos, y los habrá más proclives a echarte un cable si así se lo pides. De hecho, hay más probabilidades de que encuentres un buen mentor entre el conjunto de todos tus profesores que un socio apropiado entre tus compañeros. Incluso, puede que ese profesor pueda, más allá del conocimiento que aporta la edad, darte consejos propios de emprendedor, ya que muchos de ellos se han lanzado también al mundo empresarial previamente.

El primer miembro de tu equipo es clave

Y aquí podemos encajar tanto al que podría ser tu primer empleado como al que podría ser también tu socio fundador. Hay que partir de un primer punto a la hora de buscar el que va a ser tu primer compañero en esta aventura: tiene que compartir los mismos valores que tú. Y en esto nos referimos, obviamente, a valores empresariales, aunque, cuantos más valores compartáis en otros aspectos, mejor.

Una vez que tengas esto claro, tienes que pensar en buscar a gente que disponga de conocimientos o habilidades distintas a las tuyas. Necesitas alguien que te complemente, no que te solape, y con el que puedas montar un tándem que camine firme y recto hacia el éxito.

Identifica cuáles son los perfiles necesarios para que tu proyecto crezca

No todas las empresas son iguales y no todos los proyectos necesitan el mismo tipo de perfiles. Por este motivo, tienes que tener claro cuáles son los puestos clave que vas a necesitar en primer lugar y que aún no tienes cubiertos.

Hoy en día, la mayoría de las empresas están enfocadas o pertenecen directamente al mundo de internet, por lo que muchos de los perfiles que vas a necesitar son gente con grandes conocimientos de programación, de SEO, de márketing, etc. Pero tampoco olvides que, según vaya creciendo tu empresa, te va a ser imprescindible alguien que sepa de cuentas, perfiles administrativos, recursos humanos, etc.

Busca a los mejores y conócelos lo mejor posible antes de contratarlo

Al igual que ha sucedido con tu primera contratación –o ese socio que tienes–, siempre será positivo que las siguientes personas con las que vayas a contar en tu equipo compartan esos ideales y formas de ver el trabajo y la empresa contigo. Si esto no fuera así, corres el riesgo de que los engranajes de tu tándem se vayan corrompiendo y tu aventura laboral se vea entorpecida.

Si no te ves capaz de identificar a las personas más adecuadas, tanto por valores como por talentos –sobre todo lo primero–, pero necesitas que tu equipo crezca, tal vez necesites primero contratar a alguien bueno en esto, o, como te hemos dicho antes, un experto en recursos humanos.

Tómate el tiempo necesario 

A veces te va a dar la sensación de que las cosas van más despacio de lo que te gustaría, y que estás perdiendo el tiempo, sobre todo a la hora de encontrar la gente adecuada. No te precipites en este sentido. Es mejor dar menos pasos, pero más seguros. Recuerda el dicho empresarial que afirma: "contrata despacio y despide deprisa".

Con esto, lo que queremos decir no es que despidas a la gente sin pensártelo, sino que no la contrates sin hacerlo. Cuanto más aciertes en tus contrataciones, menos despidos tendrás que hacer. Eso sí, no dilates demasiado la decisión de desprenderte de alguien si ves que no funciona. Es muy complicado que la gente cambie en su actitud laboral, y mantener a alguien innecesario o incompatible lo único que va a producir son perjuicios a todas las partes.

Esperamos que estos consejos te sean de utilidad a la hora de rodearte de gente y conformar el equipo con el que vas a montar tu primera empresa. Y, por supuesto, si tienes algún comentario, duda o sugerencia, ¡estaremos encantados de ayudarte!

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